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La bandada de grullas

Escrito de Caesar Strauss H publicado el jueves, 6 de agosto de 2015 | 20:02


La Bandada de Grullas.

Filarmónica de Helsinki en México, 2015

Una mañana de abril, Johan Julius caminaba por el bosque aledaño a Ainola. Le maravillaba la cristalina estampa del lago helado, el sonido de los chorlitos y las grullas que, en una cuasi perfecta formación, danzaban por entre los árboles del inmenso bosque. Esta postal, tan brillante, tan primaveral, tan vívida, tan intensamente tatuada en el alma de nuestro taciturno personaje quizás sea, junto con las escenas de infancia, sus idilios académicos y el amor de toda su vida, la columna vertebral de tres cuartas partes de su creación. Ainola. Su residencia, nombrada así en honor a su esposa, Aino Järnefelt. Sus recuerdos, su tiza en la pizarra musical. Su obra, el pilar fundamental del nacionalismo nórdico. 


Jean Sibelius (Pintura de Heikki Sivonen)

Johan Julius Christian Sibelius nace en el intrincado brazo nórdico (Gran Ducado de Finlandia) del Imperio Ruso en 1865. Hijo de un conocido médico de habla sueca y una ama de casa venida a más, fue un niño inquieto y un joven melancólico cuyos intereses superaban su siglo. Con la muerte de su padre, Johan Julius y su madre marchan hacia la ciudad cabecera Hämeenlinaa, donde inicia su periplo musical, bajo la guía de su tío Pehr Ferdinand, su primer maestro de violín. Su creciente interés y sus sobradas aptitudes musicales lo condujeron rápidamente a convertirse en un joven compositor de música de cámara y un impresionante violinista. Sus primeros resquicios musicales datan precisamente de los larguísimos inviernos en la casa de su abuela paterna, tocando con su media hermana Linda y su hermano Christian. 

Para finales de la década de 1880, Johan Julius abandona la carrera de Leyes para convertirse en músico. Su prodigiosa técnica violinística y su interés por la composición lo llevaron a inscribirse en el Instituto Nacional de Música de Helsinki (hoy conocido como la Academia Sibelius). Poco después, viajó a Berlín y a Viena, donde escuchó las obras de Richard Strauss, Anton Bruckner, Richard Fuchs y otros grandes compositores. Indudablemente este hecho, además de escuchar y ver en vivo a su paisano Robert Kajanus dirigiendo sus obras con la Berliner Philharmoniker, marcaron buena parte de sus enseñanzas como músico, siendo sus estudios llevados paralelamente en Berlín y Viena. Y mientras tanto, en Helsinki, el propio Robert Kajanus fundaba la orquesta de su país, la Orquesta Filarmónica de Helsinki. 

El ascenso de nuestro personaje fue relativamente rápido. Con una carrera sólida y con obras en franco crecimiento, se convirtió rápidamente en uno de los compositores más importantes de su país. Con la caída del imperio ruso y con la llegada de la soberanía a los territorios liberados, se inicia, aunque tardíamente, el periodo de crecimiento nacionalista en toda la Europa Oriental. Por ello no es coincidencia ubicar a nacionalistas tardíos como Smetana, el propio Johan Julius, el Tchaikovsky maduro, entre muchos otros en el contexto de finales del Siglo XIX. La obra de nuestro compositor rápidamente brincó murallas y fronteras: estrenó obras en Austria, Alemania, Estados Unidos, etc. 

Finalizaremos este breviario biográfico de Sibelius comentando que quizás el trabajo de Sibelius sea valorado especialmente por su riqueza tonal, su maravillosa manera de enfatizar expresivamente cada idea tonal planteada en sus obras. Sus poemas sinfónicos, algunas piezas para instrumentos solistas, música de cámara, ópera, conciertos, son una clara prueba de su ascenso y de su genio compositivo, sin embargo, son sus siete sinfonías la punta de lanza de su producción, no sólo desde el punto de vista nacionalista, sino desde un serio punto de vista histórico, pues sus partituras literalmente reinventan la producción sinfónica en términos estrictos del Siglo XIX y son una suerte de pioneros en el Siglo XX. 


(Sibelius c. 1923)

Las Siete Sinfonías.


  • La Primera Sinfonía de Sibelius fue compuesta en el desarrollo musical de nuestro compositor.: iniciada en 1898 y terminada en 1899, año en que se estrenó su primer bosquejo bajo la audaz batuta de su compositor con la Filarmónica de Helsinki. De este primer bosquejo sólo se conserva el opus, pues en una seria revisión, Sibelius compuso la obra que hoy escuchamos como Sinfonía No. 1 en Mí Menor Op. 39 y que de hecho fue (re)estrenada por Robert Kajanus y la Filarmónica de Helsinki en Berlín en 1900. Esta obra que inaugura su ciclo sinfónico tiene una deliciosa riqueza tímbrica, presente indudablemente en la rapidez y la proyección de la orquestación de nuestro trigenario compositor. 



  • De la Segunda Sinfonía en Re Mayor podemos hacer ecos de grandilocuencia y tildarla de importante y de liberal, pues su estreno se dio en el marco de la búsqueda cultural de Finlandia por ser una nación con una cultura y un idioma fundamentalmente finés. Su estreno se dio en Italia en 1902 por la Filarmónica de Helsinki, y su revisión fue reestrenada en Estocolmo hasta 1903. Cabe mencionarse que durante toda la obra se presenta especialmente un motivo musical con el mismo ritmo, melodía y orquestación presentes en otro motivo de la 4a Sinfonía de Anton Rubinstein. 



  • El caso particular de la 3a Sinfonía en Do Mayor, estrenada hasta 1907 por la Filarmónica de Helsinki y el propio compositor dirigiendo su obra, es parecido a un descanso musical. Contrariamente al heroísmo y riqueza tímbrica de sus predecesoras, la Sinfonía No. 3 permanece, según críticos de sus tiempos, austera y simple. La realidad de esta sinfonía es que permanece dentro de un delicioso esquema clásico que lleva a paráfrasis musicales de temas totalmente clásicos muy parecidos a Beethoven. Su duración es menor, pues sólo cuenta con tres movimientos. 



  • Curiosamente, la 4a Sinfonía en La Menor alberga una historia interna mucho más compleja que las dos anteriores. Paralelamente a que extirparan un tumor de su garganta, los ánimos y recursos de Sibelius fueron cambiando desde este punto de su vida. Su 4a Sinfonía, estrenada también por la Filarmónica de Helsinki en 1911, presenta una búsqueda por buscar esquemas contemporáneos, además de buscar una  una intensa introspectiva y reflexiva expresión que hace esta sinfonía ser una de las más íntimas de su ciclo, pese a no contar con grandes y heroicos pasajes como las primeras dos sinfonías de su ciclo. 



  • Tuvieron que pasar cuatro años para que Sibelius tomara las riendas de una nueva sinfonía. Su 5a Sinfonía fue un homenaje a sí mismo, pues fue encargada por el gobierno de Finlandia para ser estrenada en su cumpleaños 50. En este homenaje personal, estrenado en 1915 con la Filarmónica de Helsinki, Sibelius reitera una revolución personal, pues el nuevo estilo compositivo contemporáneo hace titubear su pluma. La decisión debe ser imminente: continuar innovando el estilo sinfónico o tomar las nuevas corrientes contemporáneas. Sibelius hace ambas, tomando referencias contemporáneas en su sinfonía estrenada en 1915. Sin embargo, tres años después, retoma su estilo romántico extendido para estrenar hasta 1919 su versión definitiva de la 5a Sinfonía en Mí Bemol Mayor. 



  • 1923 marca la pauta a Sibelius para comenzar con su Sexta Sinfonía, considerada paradójicamente como Sinfonía en Re Menor. Su metamorfosis interna y su indudable modo dórico son en esencia la búsqueda de Sibelius en desarrollar en esta sinfonía ideas adscritas a su riqueza como compositor. Esa sinfonía es ejecutada pocas veces, pues su estilo es simple en recursos pero compleja en repercusión al público. De hecho, es considerada por el musicólogo Gerald Albert como "La Cenicienta de las Siete Sinfonías", pues sus motivos, dice, recuerdan a la primera caída de nieve en ensueño de cualquier invierno de hadas. Esta sinfonía fue estrenada en febrero de 1923 por Sibelius y la Filarmónica de Helsinki. 



  • Y para finalizar el ciclo, tenemos la 7a Sinfonía en Do Mayor, estrenada en 1924. Ésta es la última sinfonía de Sibelius publicada, y quizás, aunque la historia y algunas pruebas de la presunta existencia de una octava sinfonía digan lo contrario, la última compuesta por Sibelius. Compuesta en un solo movimiento, es posiblemente el modelo que nos trae indudablemente la influencia de muchos compositores en su obra. Influencia de Vaughan-Williams, Stravinsky, Schönberg entre otros, pueden estar inmersos en su forma, que no es otra cosa que un gran movimiento que desarrolla ideas temáticas desarrolladas en mil y un colores, como toda su producción. Esta obra es el destino final de la música que fue pensada para el poema sinfónico "Kuutar". 


Como hemos visto, la tónica de todo el ciclo sinfónico de Sibelius es simplemente la innovación del estilo sinfónico, además de la orquesta que lo estrenó por completo. Y ya hablamos de Sibelius y de sus obras, ahora hablemos del motivo principal de el presente pseudoartículo, que es más una atenta invitación informada.



Filarmónica de Helsinki.


Niñas y niños. Hubo que hablar de Sibelius, el máximo exponente de la música nórdica antes de hablar de esta agrupación musical que cuenta actualmente con más de 100 años activamente en el contexto musical europeo. ¿Por qué?, porque esta semana esta enorme agrupación (y digo enorme no sólo porque la integran 120 músicos) deleitará los oídos mexicanos con un portentoso ciclo sinfónico de tres días en el Palacio de Bellas Artes, en nuestro Méjico adorado. En efecto, viene la orquesta que estrenó todas las sinfonías de Sibelius a tocarlas en nuestro adorado Blanquito.

Esta orquesta es la orquesta más vieja de la tradición nórdica. Fundada en 1882 por Robert Kajanus como la Sociedad Filarmónica de Helsinki es hoy un referente cultural de Finlandia a nivel mundial. Como hemos dicho anteriormente, su paso en la historia de la música fue de la mano del ahora ídolo y héroe finés, pues fue con esta agrupación que Sibelius estrenó su entero ciclo sinfónico.

La lista de directores titulares de esta orquesta es la siguiente:

  • Robert Kajanus (1882–1932)
  • Georg Schnéevoigt (1914–1916; 1932–1940)
  • Armas Järnefelt (1942–1943)
  • Martti Similä (1945–1951)
  • Tauno Hannikainen (1951–1963)
  • Jorma Panula (1965–1972)
  • Paavo Berglund (1975–1979)
  • Ulf Söderblom (1978–1979)
  • Okko Kamu (1981–1988)
  • Sergiu Comissiona (1990–1993)
  • Leif Segerstam (1995–2007)
  • John Storgårds (2008–actual)

Esta orquesta tiene en su haber grandes críticas no sólo por sus presentaciones alrededor del mundo, sino porque su integral de Sinfonías de Sibelius, grabado en más de seis ocasiones (y con muchos de sus directores titulares) es un referente si se quiere hablar de Sibelius.

No pueden perderse la oportunidad de ir a ver a esta impresionante orquesta. Avisados están todos ustedes.

¡Allá nos vemos!



Nos vemos en el siguiente post, "pero en privado".

C. 




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